Situado a las puertas del valle de Pineta, este típico pueblo pirenaico ha sabido conservar sus tradiciones más singulares.
Su carnaval, el más famoso de Aragón y uno de los más antiguos de España, ha dado fama internacional a la localidad. Trangas, onsos, domadores y madamas son algunos de los personajes de un carnaval como el que no hay otro igual en todo el mundo.
En su plaza Mayor destaca el ayuntamiento, un hermoso edificio renacentista del siglo XVI. Su interior alberga el museo de la localidad, que ofrece un interesante recorrido por la historia y la cultura del territorio. Incluye una zona dedicada a la Bolsa de Bielsa, uno de los episodios de la guerra civil española que supuso el éxodo de la población a Francia.