Cuenta la leyenda que en 1546 un pastor encontró una imagen en alabastro de una virgen que estaba semienterrada. Como era habitual por aquel entonces, se construyó una ermita que fue sustituida por una iglesia a la que posteriormente se añadieron otros edificios. Rodanas es conocido en todo el valle del Jalón y son varios los pueblos de los alrededores que celebran romerías cada año.
Dejando a un lado el simbolismo religioso, actualmente Rodanas es frecuentado por familias, grupos de amigos, ciclistas y excursionistas. Al estar rodeado de naturaleza es un sitio muy tranquilo y además está muy bien acondicionado para hacer picnic.
Al cruzar el muro que rodea el recinto, en lo que antes eran parideras, hay un amplio merendero con mesas y bancos cubiertos y al aire libre. También hay varios espacios preparados para hacer barbacoa, y no muy lejos encontrarás una fuente, aseos públicos y un bar-restaurante.