Monreal del Campo es una localidad con casi 1000 años de historia. Su fundación tuvo lugar después de la conquista de Calatayud y Daroca a los almorávides y tras la batalla de Cutanda (1120). Alfonso I el Batallador decidió fundar y construir un castillo en «un lugar que se halla a las fuentes del río Jiloca, y que llaman los Ojos», para ser utilizado como punto de avanzada en el centro de la llanura del Jiloca.
Como consecuencia de esa larga historia si decides dar un paseo por su casco urbano seguro que te llamarán la atención algunos de sus edificios más ilustres, como son las Casas de Palacio, la torre del Castillo o el Museo del Azafrán.
Respecto a su entorno natural hay que hacer especial hincapié en los conocidos como Ojos de Monreal o del Jiloca. Este lugar es el mayor ejemplo de humedal de descarga de aguas subterráneas de la confluencia de la Cordillera Ibérica con los valles de los ríos de la cuenca del Ebro, y uno de los mayores de este tipo de España. Dan lugar a manantiales interconectados entre sí en forma de rosarios, a los cuales en la zona se les conoce con el nombre de los Ojos, debido a la forma que representan. Éstos constituyen el nacimiento natural del rio Jiloca.
La vegetación es la típica de las zonas encharcadas o con nivel freático alto, compuesta por carrizos, aneas, sauces, chopos y álamos. El paraje es el hábitat de especies como el barbo, el cangrejo americano, la rata de agua así como de una rara nutria.