Morés se localiza en pleno sistema Ibérico zaragozano, bajo las faldas de la sierra de su mismo nombre. A través del pueblo fluye el Río Jalón, uno de los afluentes más importantes del Ebro en Aragón. Destacan dentro de sus accidentes geográficos el Monte Calvario, lugar de culto en algunas celebraciones religiosas y el denominado «Cantazorras», al noroeste de la localidad, desde donde se obtienen excelentes perspectivas de todo el pueblo.
Junto al casco urbano, sobre un altozano, se encuentran los restos del castillo, catalogado como Bien de Interés Cultural en su categoría de zona arqueológica. Cerca de Morés se encuentra el antiguo poblado celtíbero de Morkes: