- La prueba corona también a los campeones de Aragón, el propio Viñuales y Cristina Franco
Buen tiempo, un nivel sin parangón y atletas a borbotones, fueron los ingredientes perfectos este domingo para dar a luz una edición de la 10K de Teruel para el recuerdo, en la que Miguel Viñuales y Ana Castro se convirtieron en los principales protagonistas al recorrer los diez kilómetros más rápido que nadie en las categorías masculina y femenina respectivamente. Marzo se presentó este año de mejor manera que el pasado al cambiar el frío y la lluvia por unas condiciones óptimas para vestirse de corto y salir a correr, lo que animó a más personas a participar.
Así, en torno 500 atletas, 497 concretamente, no quisieron perderse la cita de Teruel organizada por el Club Atletismo Mudéjar, con la dirección de Fartleck Sport, y homologada por la RFEA. Una cifra que marca una de las ediciones con mayor participación de los últimos tiempos. Y entre tantas piernas hubo algunas de mucho nivel, ya que el hecho de que la 10K fuera valedora para el Campeonato de Aragón atrajo a algunas de las mejores marcas de la región que quisieron alzarse con el título autonómico. Finalmente dicho título recayó sobre el mismo Viñuales, que repitió exito como atleta federado aragonés, y Cristina Franco. También destacó José Antonio Manrique, el atleta más veterano de todos, que participió en la categoría Máster 75 y paró el reloj en 01:00:37.
Cinco kilómetros de trazado por Teruel, 60 metros de desnivel positivo para un recorrido técnicamente sencillo pero exigente y rápido, plantearon en la apacible mañana de este domingo de nuevo el reto de volver a coronar al vencedor del 10K Ciudad de Teruel. La carrera, como de costumbre, puso en marcha dos modalidades, la 10K y la 5K, que salieron desde la avenida Sanz Gadea y recorrieron las calles de la ciudad pasando por lugares como el Viaducto Viejo o la Iglesia de Santa Emerenciana. Este año un circuito homologado por la RFEA y valedero para el Campeonato de Aragón todavía captó mayor interés por parte de los aficionados de este deporte.
En la 10K los grandes protagonistas fueron Miguel Viñuelas, que además se proclamó campeón de Aragón, y Ana Castro, ya que consiguieron correr más que nadie para romper la cinta que les esperaba en la línea de meta. Y ya no solo eso, si no que pararon el crono de dos grandes tiempos. Miguel se quedó muy cerca de la media hora con un tiempo de 0:32:21 y Ana logró rebajar los cuarenta minutos al fijar una marca de 0:38:26. Por detrás de ellos entraron en meta en el caso masculino el corredor turolense Jaime Escriche, a pocos segundos del primero (0:32:35), y Rodrigo Martínez (0:33:04); y en el caso femenino la campeona de Aragón Cristina Franco (0:39:39) y la corredora local Patricia Villanueva (0:40:22).
Por su parte, en la distancia de cinco kilómetros los grandes destacados fueron enteramente locales. Daniel Tomé se llevó la prueba masculina tras cruzar la meta en 0:16:05 y Berta Villarroya hizo lo propio en la prueba femenina tras parar el reloj en 0:19:48. El podio masculino lo completaron Miguel Ángel Sánchez (0:16:10) y Alberto Górriz Doñate (0:16:49), mientras que el podio femenino se completó con los nombres de Irene Gómez (0:21:13) y Ariadna Cortada (0:21:35).
Al finalizar la prueba todos estos nombres, así como todos los ganadores de las distintas categorías en liza, recibieron sus merecidos reconocimientos que en esta ocasión iban acompañados de algo novedoso, ya que además de las copas y las medallas habituales se procedió a hacer entrega de un peluche de un toro de unos 50 centímetros, bautizado por la organización como Turolico. Los campeones de Aragón, por su parte, sí que recibieron los trofeos de la Federación Aragonesa. Asimismo, todos los participantes recibieron este año, también como novedad, una medalla de finisher, que constó de una parte de un corazón. El corazón entero se podrá completar con la medalla de finisher que se otorgará en el Trail de Teruel, que tendrá lugar el 30 de mayo.
Los deportistas también pudieron degustar algunos productos de la tierra, así como el jamón de Teruel, y algunos alimentos de la gastronomía nacional en un avituallamiento muy valorado. Tortilla de patata, jamón, aceite, pan,etc., sirvieron para reponer fuerzas tras las carreras. Todo esto fue posible, entre otras cosas, gracias a la media centena de voluntarios del club organizador, que se coordinaron junto con Protección Civil y Policía Nacional para dibujar una jornada de atletismo redonda para el recuerdo.
